Una identidad corporativa corporativa está compuesta por un grupo de elementos de diseño.
Según el tamaño de la empresa, la cantidad de estos elementos será mayor o menor.
Ejemplo:
-Pequeña empresa familiar: el grupo de elementos de diseño estaría formado por un sitio web, el logo de la empresa y algo de folletería como volantes o trípticos.
-Empresa multinacional: el grupo de elementos de diseño estaría conformado por un sitio web, el diseño de un logo corporativo, muchos tipos de folletería (tarjetas personales, tarjetas de visita, trípticos, etc), decoración y colores de las oficinas de atención al cliente, uniformes de los empleados, etc.
Más allá de que se trate de una pyme o una gran compañía, es clave tener un conjunto de elementos de diseño armonioso para transmitir un único y claro mensaje al público objetivo. Esto hace reconocible a la empresa instantáneamente.
Para que la meta se cumpla, es decir para obtener una identidad corporativa definida, tiene que existir un elemento que dirija a los demás. Ese lugar lo ocupa el logo corporativo.
Éste debe estar presente siempre en toda presentación privada o pública que la compañía realice.
En un supermercado por ejemplo, un cliente puede elegir una misma bebida según vea el logotipo. Si una de esas bebidas no posee logo alguno, hay un 99% de probabilidades de que esa persona optará por la bebida que posee algun tipo de diseño de logotipo. Sin importar si su precio es más caro o no que el de la otra bebida “en blanco”.