Muchas compañías realizan frecuentemente donaciones a instituciones que lo necesitan. ¿Pero hay algo más escondido tras ese acto de caridad?
Es cierto que muchas empresas hacen importantes donaciones a quien lo necesite sin hacer propaganda de eso, pero hay otras interesadas en conocer cuál es el retorno de su inversión.
Hace unos años, los casos de corrupción en compañías como Enron por ejemplo, destruyeron la buena imagen corporativa de la que gozaban. Una posible solución fue comenzar a realizar actos de caridad. Y también promocionarlos.
Además de realizar donaciones monetarias contra la pobreza y a favor de investigaciones médicas, ahora también algunas firmas piensan en métodos como ubicar la leyenda “Made in USA” en un lugar bien visible en sus productos para transmitir al cliente la idea de que no emplearon a personas en condiciones inhumanas como suele hacerse con gente pobre de países del tercer mundo.
Mas allá de éticas empresariales, las inversiones en RSE (Responsabilidad Social Empresarial) son estrategias de publicidad para lograr contruir o reconstruir una imagen corporativa adecuada y si existe un buen retorno de inversión, por más cruel que esto pueda sonar, mejor aún.
La rentabilidad existe en algunos casos solamente y en ciertas industrias específicamente. Por ejemplo: las firmas de alto presupuesto publicitario, ya que éstas buscan diferenciarse del resto al realizar donaciones que aportarán a su imagen corporativa un sentido de “confianza y responsabilidad” respecto a la sociedad en la que están insertos. Además de una posible asociación de marca con un estilo de vida o conciencia social.
En cambio, sería un mala inversión en RSE para firmas que operen en el mercado de commodities indiferenciados.